¿Qué hace un extraño árbol navideño en pleno Constitución?

Por Veronica Abdala

Publicado en el diario Clarin , diciembre 2019

Por fin, elementos navideños que no remiten al invierno. El artista misionero Andrés Paredes creó una obra con mariposas y chicharras de papel calado.
“Cantando al sol como la cigarra / Después de un año bajo la tierra / Igual que sobreviviente / Que vuelve de la guerra”. La letra, se sabe, corresponde a una de las canciones más conocidas de la música popular argentina, compuesta en 1973 por María Elena Walsh y que a comienzos de la década siguiente se convertiría en un himno de la Primavera Democrática. El tema hablaba, precisamente, de la posibilidad de renacimiento. Y es que, según enseñan los manuales, las hembras de las cigarras, chicharras o coyuyos ponen sus huevos y mueren poco después. Pero los insectos jóvenes caen al suelo y penetran en la tierra, donde permanecen enterrados de dos a diecisiete años (dependiendo de la especie), alimentándose de la savia de las raíces. Después de ese período, cavan túneles, suben a los árboles y sufren una muda, transformándose en adultos con alas.

No es habitual, sin embargo, ver cigarras en la estación Constitución y por eso muchos de los que salen corriendo del subte se paran asombrados: un árbol de Navidad enorme, cigarras doradas, mariposas. ¿De qué se trata?

Las obras del artista Andrés Paredes (Apóstoles, Misiones, 1979) , que viene de la selva misionera y replica sus misterios y sus formas, también refieren a esa capacidad de transformación, pero en relación a nosotros, los humanos. Son piezas de papel calado e inmensas dimensiones que, en muchos caso generan inquietud y fascinación. En Constitución, la estructura mide cuatro metros de alto.

Se llama Navidad en verano y está emplazada en el centro de trasbordo del subte de la línea C. La pieza insumió dos meses de trabajo y lo más llamativo es que no recuerda en nada a la imaginería navideña que hemos heredado del norte, con sus renos en la nieve y sus Papá Noel abrigados con bufanda: por el contrario, ésta árbol nos remite al calor y a la selva. Para la construcción de las mariposas, incluso, Paredes, que fue convocado por la curadora Cecilia Pochat y Alvaro Rufiner a través de la empresa Subterráneos de Buenos Aires, tomó como modelo a las especies de su provincia natal. “En Misiones me acostumbré a ver a las cigarras que nacen como ninfas y viven años debajo de la tierra para un día emerger cantando, después de un proceso de transformación radical. Para este árbol me inspiré en esa idea -reconoce el artista a Clarín."Navidad en verano representa esa pulsión de la naturaleza de recomenzar los ciclos, como una gran metáfora del poder de reinventarse y replantearse nuevos objetivos. Creo en eso, me parece una idea mágica”, expresa el artista, que prepara nuevas muestras para Misiones, Corrientes y Buenos Aires para 2020, así como un libro -que editará Tres Pinos y será escrito por Ana Martínez Quijano, periodista y crítica de arte- que funcionará como una retrospectiva visual de su obra.  “Las mariposas, como las cigarras, también son un símbolo universal de la transformación, porque pasan por diferentes procesos de cambio antes de su etapa final -señala-. Este proceso sucede en el norte y nordeste argentino a fines de diciembre, justo cuando nuestra voluntad de comenzar una nueva etapa está latente, y por eso son también un símbolo de estas fiestas de fin de año. El gran poder del ser humano es el de poder cambiar para ser mejor."