

El guaraní pertenece a la selva. Aparentemente, y así lo cree, él es su dueño: Dios entregó la selva al guaraní, y al extranjero le mandó vivir en tierra llana y abierta.
León Cadigan, La literatura de los guaraníes

Salir de la tierra I y II, 2025
Resina epoxi, MDF calado y pintado
60 x 20 x 14 cm

Llueve con sol, 2026
MDF calado a mano y pintado
38 x 53 x 11 cm
ANDRÉS PAREDES
Nació en Apóstoles, Misiones, Argentina. Creció en medio de una selva exuberante, húmeda, rica en fauna y flora, con suelos de color rojo intenso. En ese ecosistema generoso; y amenazado a la vez, se gestan la curiosidad, la investigación y la creatividad del artista, desde niño.
Territorio guaraní escarlata que luego fue bautizado por los padres de la Compañía de Jesús como “Santos Apóstoles Pedro y Pablo” , fue una de las treinta misiones jesuíticas guaraníes. Con estos antecedentes, Andrés hace una relectura de la selva, de la cosmogonía guaraní y las influencias estéticas del barroco. A él le interesa gestar una obra desde una ontología personal, con licencias poéticas y dilatada imaginación.

LA SELVA
Es hospitalaria para la creación, se nutre de leyendas, cuentos, mitos, cantos, ella es el espejo del cosmos, ella es el cosmos. El tiempo circular, como los ciclos de la vida, los cambios de estaciones, la metamorfosis de los seres vivos, de los seres que nos habitan, con nuestras contradicciones y las historias que somos. Esa maraña es paisaje ontológico para el artista, yvy pyta 2 ancestral, en donde la obra se nutre del detalle para expandirse y entreverarse en sus
collages con personajes sobrenaturales desbordados de connotaciones; pero logra un equilibrio, una simetría perfecta que arroja un acento en donde aparecen insectos, arabescos frondosos, imágenes que se duplican.
Su atención va de lo microscópico 3 al salto de desvarío barroco, la selva es dionisiaca, embriaga, pero también calibra el ser en dimensión apolínea, da salud y paz. El vaivén de su mano ejecuta líneas onduladas, enfatizadas para generar volúmenes que vibran como música para el alma. Primero es dibujo y luego calado a cuchilla, como cirujano sustrae el material con delicadeza, hay vacío, dimensión espiritual.
2 Tierra colorada en guaraní.
3 Minúsculo, desde niño observó con microscopio: insectos, plantas, en el consultorio de su padre.

El misterio de la siesta l, 2026
Collage con papeles de catálogo, dibujos antiguos, acrílico y grafito sobre papel
52 x 68cm

El misterio de la siesta II 2026
Collage con papeles de catálogo, dibujos antiguos, acrílico y grafito sobre papel
52 x 68cm
El misterio de la siesta II 2026
Collage con papeles de catálogo, dibujos antiguos, acrílico y grafito sobre papel
52 x 68cm

Pasos, calor, humedad, 2026
Collage con papeles de catálogo, dibujos antiguos, acrílico y grafito sobre papel
52 x 68cm


Ilex del Paraguay, 2026
Papel calado a mano y pintado 96 x 144 cm
2022
Esta obra representa plantas de yerba con sus hojas, sus flores y frutos. La yerba es de oro.

EL TIEMPO
Se ralentiza en la obra, la coordinación viso-manual es precisa, labor minuciosa, lo artesanal es ritual que establece nuevos códigos con el tiempo, la lentitud destella fantasmagóricas formas, una siesta celestial. Su faena exige recogimiento, un tiempo particular y exclusivo de creación; no solo de virtuosismo técnico, sino de cuidado como quien almidona un mantel para compartir una
mesa familiar. Aparecen los papeles calados de guavirova 4 con sabor a infancia misionera; y el ñangapiry 5 que es fruto y también punto exquisito en ao po’i 6 de Yajaity. El Ilex del Paraguay o yerba mate, el ka’a sagrado que se convierte en oro verde de explotación colonial, brilla en medio de la sala. Leyendas, cantos primigenios se transforman en letanías de sudor y cansancio, el mensú cuenta sus deudas.
4 “Fruto de cáscara amarga”, arbusto nativo con bayas de color amarillo-anaranjado.
5 También conocida como Pitanga tiene bayas de color rojo oscuro.
6 Tejido fino

Sabor a Ñangapiry, 2026
Papel Fabriano Ingres calado a mano y pintado 68 x 90 cm

Sabor a Guavirova, 2026
Papel Fabriano Ingres calado a mano y pintado
68 x 90 cm
LA INTIMIDAD REFLEXIVA
Expone la piel al deseo, Andrés trabaja la imagen desde la belleza de sus encajes, el esplendor formal superlativo; y capas sutiles donde mitos, relatos orales, ritos populares, momentos históricos y memoria cultural se instalan como dispositivos intermitentes, imágenes dialécticas que llegan del pasado como destellos y fogonazos formando constelaciones que nos permiten releer la historia desde sus anacronismos, montaje benjaminiano.
Lo bello-bueno, unión ancestral, se escribe en piedra al final de la nave nodriza, son representaciones creadas por el artista: un colibrí con alas de mariposa susurra sus primitivas costumbres según los versos de Cadogan; mientras un mboreví 7 alado se eleva a su camino estelar para el reencuentro con sus
antepasados.
7 Tapir


Recolector de almas, 2026
Altorrelieve en piedra de arenisca roja de San Ignacio Guazú
45 x 50 cm

Mboreví tape, 2026
Altorrelieve en piedra de arenisca roja de San Ignacio Guazú
55 x 70 cm

Muestra Individual, Galeria BGN, Paseo la Peregrina, Augusto Roa Bastos 425
Curadora: Silvana Dominguez
Agradecimientos: