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“Ese lugar está

solo en mi memoria”

Por Alicia Menises

Texto curatorial, Gurí Galería Palatina, abril 2013

Cada historia tiene su tiempo y su modo de ser conocida.

La felicidad  con la que el Andrés describe sus vivencias de niño en un gran patio de espesa vegetación, sumado al encuentro fortuito de un microscopio, son el génesis de una experiencia vital marcada por el juego, la exploración , el descubrimiento y la permanente sensación de libertad.

En la narración de sus recuerdos siempre está presente la premisa de que no podemos transitar por la naturaleza en Misiones sin ser modificados por ella; nos subyuga o nos subleva, pero no podemos ser indiferentes. Porque el calor intenso, la densa humedad,  el sol abrasador, la potencia de los colores y la cadencia musical de la selva, son las constantes de este medio ambiente tan exuberante.

La obra de Andrés es celebratoria, sus entramados laberínticos de vegetación y sus “bichos” sobredimensionados, no son amenazantes ni siniestros, son la expresión maximizada de su emoción ante esa naturaleza y la belleza que reconoce en ella.

La densidad sintáctica de sus “calados”, dan cuenta de una iconografía personal que  reclama una mirada detenida. Azarosamente surgen detalles ante nuestros ojos que se constituyen en el gran relato de las obras. Palabras como feliz, patio, pitanga, y hongos, orugas aparecen sutilmente. Son sentidos que se vuelven perennes al ser sostenidos, retenidos en la gran trama de ramas, ramificaciones, raíces, tallos, lianas, hojas y frutos.

En Misiones somos todos así, un poquito de todos, participamos casi sin darnos cuenta de una infinidad de costumbres que surgen de la experiencia cotidiana de un territorio con sabiduría ancestral, poblado de tradiciones foráneas y un fluido intercambio con nuestros “vecinos” fronterizos. Es por eso que en toda la obra de Andrés podemos percibir puntos de encuentro con los relieves jesuíticos, con una técnica de calado en papel de origen europeo, con una visión científica propiciada por su entorno familiar y  la cultura guaraní en los vocablos Gurí, mbocaya, pitanga, guabirá. A su manera “es su visón de lo que sería vivir en Misiones”.

Las escenificaciones compuestas a partir de la conjunción de los instrumentos de trabajo y muebles del consultorio médico de su padre, junto con grandes chicharras, mariposas y elementos vegetales, afectan muy intensamente nuestra emotividad, nuestros sentimientos, nuestros instintos. Y revelan el origen de sus recursos formales y semánticos.

Dentro del universo infinito de invertebrados que habitan nuestra selva misionera Andrés elige solo tres, que llevados a una escala extrema se constituyen en la gran metáfora de emprender el vuelo; luego de un proceso de crecimiento y diferenciación. Las chicharras, las libélulas y las mariposas transitan cada una a su manera ese proceso y en cada una de ellas se encuentra la esencia del cambio. Las tres pasan en sus escondrijos las primeras etapas de crecimiento hasta que emergen a la superficie ya adultas. Las chicharras nos cautivan con su canto intenso por horas, las libélulas frágiles solo en apariencia, atrapan nuestra atención y regocijan nuestra mente, y las mariposas nos dan esa sensación tan agradable de ligereza y libertad.

Es por eso que en la visión ya adulta de sus recuerdos de infancia, estos insectos cobran otra dimensión. Las mariposas vuelan libremente en la espesura de sus entramados vegetales, las libélulas están prontas a partir y las chicharras, luego de su gran proceso de cambio, no solo tienen ya sus alas, sino que hasta en  algunos casos estas alas se han multiplicado, y son de mariposas.

Toda la muestra es un manifiesto, que afirma, la idea de que se puede, de que podemos cambiar, podemos mutar, que el lugar donde nacemos, donde nos criamos, nos determina,  pero no nos condiciona.  

Andrés elige su ciudad natal, no solo para vivir sino para crear consustanciado con aquello que lo rodea y mas ama, que es la experiencia cotidiana de esa naturaleza y desde allí se proyecta hacia el mundo llevando su visón emocionada de su tierra y de su manera de transitar la vida.